Luego de más de 16 años de investigación, la terapia génica parece acercarse cada vez más a sus aplicaciones clínicas en la enfermedad de Parkinson.
Una reciente publicación en la revista Lancet demuestra que es posible modificar la información genética en las células cerebrales al aplicar vectores virales. Este grupo de científicos ha desarrollado un método eficaz y permanente en el que depositan lentivirus dentro del cerebro de sujetos con enfermedad de Parkinson.
Estos virus modificados, logran cambiar el código genético de las neuronas que comienzan a producir dopamina de forma sostenida, lo que devuelve el equilibrio perdido en los pacientes con enfermedad de Parkinson.
Figura 1. A) En las neuronas de sujetos normales existe una liberación normal de dopamina. B) En la medida que progresa la enfermedad de Parkinson disminuye la liberación de dopamina, lo que ocasiona temblor, rigidez y lentitud. C) La aplicación de vectores virales del tipo lentivirus logra modificar la información genética. D) Este cambio revitaliza la liberación de dopamina acercándola a niveles normales lo que se acompaña de una mejora sostenida del control motor.
La falta de dopamina provoca progresivos cambios en la neuroquímica cerebral y finalmente induce afectaciones en el control motor y la conducta.
Hace cuatro años que los primeros 15 pacientes recibieron esta terapia génica. Este grupo presenta buena respuesta sin efectos secundarios notables. Los niveles de dopamina se mantienen elevados lo que se ha confirmado con neuroimágenes funcionales.
En estos momentos se continúa avanzando en la investigación, ampliando el número de pacientes y realizando pruebas comparativas con grupos de controles.
Para saber más:
Gene therapy for Parkinson's disease yields promising results in first patients
Long-term safety and tolerability of ProSavin, a lentiviral vector-based gene therapy for Parkinson's disease: a dose escalation, open-label, phase 1/2 trial
Infomacion actualizada sobre investigaciones cientificas relacionadas con temas neurologicos. Orientaciones generales sobre como solucionar los problemas comunes relacionados con estas patologias.
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miércoles, 22 de enero de 2014
sábado, 27 de octubre de 2012
¿Por qué las Células Madres no curan el Parkinson?
Las Neurodegeneraciones como la Demencia de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, la Corea de Huntington y la Ataxia de Friedreich tienen en común la pérdida lenta y progresiva de grupos neuronales específicos dentro del sistema nervioso.
A diferencia de otros grupos de enfermedades aquí no existe agresión externa, no hay infartos o hemorragias, no hay heridas, no hay infecciones o inflamación. Sencillamente el tejido muere como consecuencia de un metabolismo anormal de las proteínas que consecuentemente se acumulan y causan daño celular y muerte por apoptosis.
Entonces, ¿Por qué no quitar o sustituir esas células dañadas por otras nuevas, como las Células Madres, que en un ambiente adecuado pueden generar células con características estructurales y funcionales similares a sus vecinas? ¿Acaso no sería la cura de las Neurodegeneraciones?
La idea es sencilla pero poderosa y la hipótesis muy tentadora. En los años 90 hubo un apogeo de estudios experimentales y clínicos, rebosantes de optimismo que esperaban lograr confirmarla. Sin embargo, los resultados analizados desde la óptica actual no han sido los esperados. Con el tiempo hemos aprendido a tener una visión más realista sobre las Neurodegeneraciones y las limitaciones del tratamiento con Células Madres.
La comunidad científica tiene al menos 6 obstáculos que deben ser vencidos antes que la terapia con Células Madres sea realmente efectiva y segura.
1. La supervivencia del tejido implantado: No todo el tejido trasplantado sobrevive, de hecho, entre el 60 al 75% de las células se pierde con el tiempo. Aquí juega un papel fundamental la respuesta inmunológica cuya función es rechazar o neutralizar lo que se reconozca como ajeno o ectópico, es decir, fuera de su lugar natural. Como consecuencia al pasar el tiempo quedan cada vez menos Células Madres capaces de suplir la función del tejido enfermo. Existen dos estrategias orientadas a mejorar este aspecto. En primer lugar se buscan implantes lo más parecido al tejido anfitrión, de ser posible células del propio paciente modificadas. Lo otro es disminuir la respuesta de defensa mediante el uso de inmunomoduladores.
2. La transformación del tejido implantado: Las Células Madres son semillas, formas muy primarias que pueden convertirse, bajo un ambiente y estímulos adecuados, en casi cualquier célula o tejido del cuerpo. Sin embargo, esta transformación es compleja y depende de múltiples factores. Lograr que, por ejemplo, maduren hacia células productoras de dopamina en la enfermedad de Parkinson no siempre es posible. En el camino pueden sufrir cambios inadecuados o tomar caminos erróneos y en el mejor de los casos volverse células inútiles o poco funcionales. Igualmente se han reportado casos de transformación tumoral. En la última década se han alcanzado avances notables en la guía de este proceso con lo que se esperan avances prácticos que lo hagan más seguro.
3. La conectividad del tejido transformado: En el tejido nervioso y muy especialmente en el cerebro no sólo es importante estar sino también conectar. A diferencia de otros órganos cuya importancia reside en el metabolismo o producción de sustancias, el sistema nervioso procesa mayormente información a través de complejos circuitos organizados exquisitamente en el tiempo y el espacio. Así este sería uno de los mayores retos para la población celular visitante: sobrevivir e integrarse adecuadamente dentro de la circuitería cerebral. Este gran y complejo obstáculo es similar al que se presenta al intentar conectar los dos extremos dañados en una médula espinal lesionada por trauma o inflamación.
4. La Calidad del tejido superviviente: Aún después de lograr la supervivencia, la adecuada transformación y la conectividad funcional del tejido implantado es necesario mantenerlo sano y activo. Uno de los más increíbles y recientes hallazgos en el campo de las Neurodegeneraciones es que en la mayor parte de estas enfermedades existe un “contagio” célula a célula por un mecanismo semejante al observado en los priones. Por ejemplo, al colocar una célula afectada por la demencia de Alzheimer junto a una célula normal, con el tiempo esta última comienza a presentar las características típicas de la enfermedad como la formación de ovillos intracelulares y la muerte por apoptosis. Esto ha sido confirmado incluso en pacientes trasplantados con más de 10 años de supervivencia. Aquí hay mucho trabajo por delante, para lograr que las células trasplantadas permanezcan sanas, incorruptas en un ambiente de escombros metabólicos y señales nocivas.
5. Complejidad anatómica y funcional de las Neurodegeneraciones: Hoy conocemos que ninguna Neurodegeneración es sencilla o localizada. Todas estas enfermedades impactan sobre varios sistemas y circuitos y un trasplante particular no puede compensar este grado de disfunción. Arreglar el hipocampo no cura el Alzheimer; parar la pérdida de neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra no detiene la enfermedad de Parkinson. Probablemente el tratamiento con Células Madres requiera más de un punto de abordaje o el uso de señales que transformen etapas muy tempranas de la cascada de eventos.
6. El trasplante debe ser al menos igual de efectivo y seguro que las terapias existentes: Este es un punto fundamental. Actualmente existen tratamientos farmacológicos efectivos (aunque limitados) y seguros para el tratamiento de las Neurodegeneraciones. El trasplante de células sólo es aceptable si resulta un avance en relación con estos tratamientos. En el caso de la demencia de Alzheimer los trasplantes son superados por el tratamiento farmacológico con Memantina y Anticolinesterásicos. Lo mismo suceden en la enfermedad de Parkinson donde existe gran cantidad de opciones terapéuticas, desde los medicamentos hasta la cirugía funcional. Vale destacar que actualmente NO EXISTE LA CURA PARA NINGUNA DE ESTAS PATOLOGÍAS, aunque sí se pueden lograr notables y duraderas mejoras en la calidad de vida de los pacientes.
En resumen, el uso de Células Madres sigue siendo un camino de investigación muy interesante para el tratamiento de las Neurodegeneraciones, sin embargo, aún existen obstáculos que deben resolverse para su aplicación clínica, así esta prometedora tecnología permanece en etapa experimental.
Fuentes:
martes, 9 de octubre de 2012
¿Cómo se cura la enfermedad de Parkinson?
Aunque existen muchas investigaciones esperanzadoras, hasta hoy no es posible detenerla o curarla. Sin embargo, existen diferentes formas de tratamiento que permiten mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La enfermedad de Parkinson se destaca en el grupo de las neurodegeneraciones porque existen un amplio grupo de fármacos que logran modificar de forma efectiva el curso natural de la enfermedad y prolongar la esperanza de vida de los pacientes.
La enfermedad de Parkinson se destaca en el grupo de las neurodegeneraciones porque existen un amplio grupo de fármacos que logran modificar de forma efectiva el curso natural de la enfermedad y prolongar la esperanza de vida de los pacientes.
Los Seis Escollos del Tratamiento con Células Madres
La idea es sencilla pero poderosa. Las Neurodegeneraciones como la Demencia de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, la Corea de Huntington y la Ataxia de Friedreich tienen en común la pérdida lenta y progresiva de grupos neuronales específicos dentro del sistema nervioso.
A diferencia de otros grupos de enfermedades aquí no existe agresión externa, no hay infartos o hemorragias, no hay heridas, no hay infecciones o inflamación. Sencillamente el tejido muere como consecuencia de un metabolismo anormal de las proteínas que consecuentemente se acumulan y causan daño celular y muerte por apoptosis.
Entonces, ¿Por qué no quitar o sustituir esas células dañadas por otras nuevas, como las Células Madres, que en un ambiente adecuado pueden generar células con características estructurales y funcionales similares a sus vecinas? ¿Acaso no sería la cura de las Neurodegeneraciones?
La hipótesis es muy tentadora y en los años 90 hubo un apogeo de estudios experimentales y clínicos, rebosantes de optimismo que esperaban lograr confirmarla. Sin embargo, los resultados analizados desde la óptica actual no han sido los esperados. Con el tiempo hemos aprendido a tener una visión más realista sobre las Neurodegeneraciones y las limitaciones del tratamiento con Células Madres.
La comunidad científica tiene al menos 6 obstáculos que deben ser vencidos antes que la terapia con Células Madres sea realmente efectiva y segura.
1. La supervivencia del tejido implantado: No todo el tejido trasplantado sobrevive, de hecho, entre el 60 al 75% de las células se pierde con el tiempo. Aquí juega un papel fundamental la respuesta inmunológica cuya función es rechazar o neutralizar lo que se reconozca como ajeno o ectópico, es decir, fuera de su lugar natural. Como consecuencia al pasar el tiempo quedan cada vez menos Células Madres capaces de suplir la función del tejido enfermo. Existen dos estrategias orientadas a mejorar este aspecto. En primer lugar se buscan implantes lo más parecido al tejido anfitrión, de ser posible células del propio paciente modificadas. Lo otro es disminuir la respuesta de defensa mediante el uso de inmunomoduladores.
2. La transformación del tejido implantado: Las Células Madres son semillas, formas muy primarias que pueden convertirse, bajo un ambiente y estímulos adecuados, en casi cualquier célula o tejido del cuerpo. Sin embargo, esta transformación es compleja y depende de múltiples factores. Lograr que, por ejemplo, maduren hacia células productoras de dopamina en la enfermedad de Parkinson no siempre es posible. En el camino pueden sufrir cambios inadecuados o tomar caminos erróneos y en el mejor de los casos volverse células inútiles o poco funcionales. Igualmente se han reportado casos de transformación tumoral. En la última década se han alcanzado avances notables en la guía de este proceso con lo que se esperan avances prácticos que lo hagan más seguro.
3. La conectividad del tejido transformado: En el tejido nervioso y muy especialmente en el cerebro no sólo es importante estar sino también conectar. A diferencia de otros órganos cuya importancia reside en el metabolismo o producción de sustancias, el sistema nervioso procesa mayormente información a través de complejos circuitos organizados exquisitamente en el tiempo y el espacio. Así este sería uno de los mayores retos para la población celular visitante: sobrevivir e integrarse adecuadamente dentro de la circuitería cerebral. Este gran y complejo obstáculo es similar al que se presenta al intentar conectar los dos extremos dañados en una médula espinal lesionada por trauma o inflamación.
4. La Calidad del tejido superviviente: Aún después de lograr la supervivencia, la adecuada transformación y la conectividad funcional del tejido implantado es necesario mantenerlo sano y activo. Uno de los más increíbles y recientes hallazgos en el campo de las Neurodegeneraciones es que en la mayor parte de estas enfermedades existe un “contagio” célula a célula por un mecanismo semejante al observado en los priones. Por ejemplo, al colocar una célula afectada por la demencia de Alzheimer junto a una célula normal, con el tiempo esta última comienza a presentar las características típicas de la enfermedad como la formación de ovillos intracelulares y la muerte por apoptosis. Esto ha sido confirmado incluso en pacientes trasplantados con más de 10 años de supervivencia. Aquí hay mucho trabajo por delante, para lograr que las células trasplantadas permanezcan sanas, incorruptas en un ambiente de escombros metabólicos y señales nocivas.
5. Complejidad anatómica y funcional de las Neurodegeneraciones: Hoy conocemos que ninguna Neurodegeneración es sencilla o localizada. Todas estas enfermedades impactan sobre varios sistemas y circuitos y un trasplante particular no puede compensar este grado de disfunción. Arreglar el hipocampo no cura el Alzheimer; parar la pérdida de neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra no detiene la enfermedad de Parkinson. Probablemente el tratamiento con Células Madres requiera más de un punto de abordaje o el uso de señales que transformen etapas muy tempranas de la cascada de eventos.
6. El trasplante debe ser al menos igual de efectivo y seguro que las terapias existentes: Este es un punto fundamental. Actualmente existen tratamientos farmacológicos efectivos (aunque limitados) y seguros para el tratamiento de las Neurodegeneraciones. El trasplante de células sólo es aceptable si resulta un avance en relación con estos tratamientos. En el caso de la demencia de Alzheimer los trasplantes son superados por el tratamiento farmacológico con Memantina y Anticolinesterásicos. Lo mismo suceden en la enfermedad de Parkinson donde existe gran cantidad de opciones terapéuticas, desde los medicamentos hasta la cirugía funcional. Vale destacar que actualmente NO EXISTE LA CURA PARA NINGUNA DE ESTAS PATOLOGÍAS, aunque sí se pueden lograr notables y duraderas mejoras en la calidad de vida de los pacientes.
En resumen, el uso de Células Madres sigue siendo un camino de investigación muy interesante para el tratamiento de las Neurodegeneraciones, sin embargo, aún existen obstáculos que deben resolverse para su aplicación clínica, así esta prometedora tecnología permanece en etapa experimental.
Fuentes:
jueves, 20 de septiembre de 2012
PDO1, la primera vacuna contra la enfermedad de Parkinson
Científicos de Austria han comenzado la primera investigación que aplica una vacuna (PDO1, AFFITOME, de AFFiRiS) en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. El objetivo de esta intervención es levantar una respuesta inmunológica, de defensa contra la acumulación de alfa sinucleína en el cerebro.
Esta investigación pasó con éxito la etapa experimental y logró disminuir los niveles de alfa sinucleína en tejidos de ratones.
Actualmente se encuentra en la etapa clínica, que incluye su aplicación a 32 pacientes con enfermedad de Parkinson.
La alfa sinucleína es una proteína que tiene varias funciones relacionadas con el transporte y la señalización celular. Algunas personas presentan formas anormales o patológicas de alfa sinucleína, más difíciles de metabolizar y se acumula progresivamente en algunos lugares del sistema nervioso. Con el tiempo la agregación se hace cada vez mayor y forma los Cuerpos de Lewy, marcador distintivo de la enfermedad de Parkinson. La consecuencia inicial es una mal función celular pero luego se asocia a la muerte neuronal, típica de las neurodegeneraciones.
Esta investigación es particularmente interesante porque ataca la cascada de eventos en una de sus etapas iniciales. Por otro lado, de resultar útil la vacuna también se pudiera aplicar en otras enfermedades que comparten los mismos mecanismos fisiopatológicos como la demencia por cuerpos de Lewy y la Atrofia Multi Sistémica (AMS).
Esta vacuna se encuentra en etapa de investigación y aún no es aplicable en la práctica clínica.
Fuente:Parkinsonism Relat Disord. 2012 Jan;18 Suppl 1:S11-3.
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